Abandonando Todo.

El Antiguo Testamento contiene muchos tipos y sombras que se realizan en plenitud en el nuevo pacto, que está en la sangre de Jesús el Cristo, el Hijo unigénito de Dios. Si tratamos de insertar cualquiera de las sombras y tipos de la antigua alianza, literalmente, en el nuevo pacto adulteramos o estropear el nuevo pacto. Cada sombra tiene una contraparte que se transforma en un componente esencial de la buena noticia del reino de Dios.

 

El diezmo - La separación de la décima parte.

Deu 14:22  Indispensablemente diezmarás todo el producto de tu simiente, que rindiere el campo cada un año.  Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas á temer á Jehová tu Dios todos los días.  Y si el camino fuere tan largo que tú no puedas llevarlo por él, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere,  entonces venderlo has, y atarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere;  Y darás el dinero por todo lo que deseare tu alma, por vacas, ó por ovejas, ó por vino, ó por sidra, ó por cualquier cosa que tu alma te demandare: y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.  Y no desampararás al Levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.   Al cabo de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades:  Y vendrá el Levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra de tus manos que hicieres.

El reparto de la riqueza, las bendiciones y las finanzas es una parte integral del antiguo pacto hecho con Israel. Su objetivo central es para bendecir a los que son pobres y sin los medios para mantenerse a sí mismos como en este caso, las viudas, los huérfanos y los levitas - los dedicados a servir al Señor su Dios que no tienen posibilidades de mantenerse a sí mismos. También iba a ser utilizado en la observación y la celebración de las fiestas según lo ordenado por el Señor.

 

2Cr 31:4  Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalem, que diesen la porción á los sacerdotes y Levitas, para que se esforzasen en la ley de Jehová.  Y como este edicto fué divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra: trajeron asimismo los diezmos de todas las cosas en abundancia.   También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas: y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido á Jehová su Dios, y pusiéronlos por montones.  En el mes tercero comenzaron á fundar aquellos montones, y en el mes séptimo acabaron.  Y Ezechîas y los príncipes vinieron á ver los montones, y bendijeron á Jehová, y á su pueblo Israel.  Y preguntó Ezechîas á los sacerdotes y á los Levitas acerca de los montones.   Y respondióle Azarías, sumo sacerdote, de la casa de Sadoc, y dijo: Desde que comenzaron á traer la ofrenda á la casa de Jehová, hemos comido y saciádonos, y nos ha sobrado mucho: porque Jehová ha bendecido su pueblo, y ha quedado esta muchedumbre.

             

Mal 3:6  Porque yo Jehová, no me mudo; y así vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Tornaos á mí, y yo me tornaré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de tornar?   ¿Robará el hombre á Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias.  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.  Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.  Increparé también por vosotros al devorador, y no os corromperá el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo abortará, dice Jehová de los ejércitos.   Y todas las gentes os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

Por lo tanto, lo que corresponde en el nuevo pacto con esta ordenanza de reservar el diez por ciento de todos los productos y de los primogénitos de los bueyes y ovejas para ocasiones específicas y las personas?

 

Abandonando todos.

 

Mar 10:17  Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?  Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.  Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.   El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.  Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.  Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.  Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ­Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!   Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ­Hijos, cuán dificil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas!   Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.  Y ellos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse?   Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

 Entonces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido.

Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien tantos ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.  

Para seguir a Jesús en ese momento todo el que quisiera ir con Él debe dejar literalmente todo y todo el mundo atrás. No se podía estar en dos lugares al mismo tiempo. Ahora el Señor Jesucristo se subió a los cielos y ha dado su Espíritu Santo a los que se arrepienten y le obedecen. Él está con nosotros hasta el fin del mundo. En la dispensación actual - la edad del Espíritu, Cristo en mí, la esperanza de la gloria - en arrepentimiento le damos el control de todo lo que poseemos a Aquel que dio todo por nosotros.

 

Mat 16:24  Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.  Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.  Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?  Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras.

              Nuestra alma es la parte de cada uno de nosotros que odia o desea cosas. Nuestra alma quiere estar en control. Nuestra alma puede preocupar ni esperanza.

 

Mat 25:31  Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.   Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.  Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda.  Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis;  Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí.  Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber?  ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos?  ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti?   Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.  Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles:  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;  Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos?  Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis.  E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.

De esto podemos ver que compartir lo que tenemos, con el tiempo, la atención y los bienes con los necesitados es una parte integral de ser un discípulo del Señor Jesucristo.

 

Luk 6:38  Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir.

No hay pérdida en dar todo al Señor Jesucristo que se realiza a través de dar lo que se necesita para quien lo necesite en el nombre del Señor Jesucristo.

 

Luk 12:16  Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos?   Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;  Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate.  Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?  Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.  Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis afanosos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.  La vida más es que la comida, y el cuerpo que el vestido.  Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?  ¿Y quién de vosotros podrá con afán añadir á su estatura un codo?  Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis afanosos de lo demás?   Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.  Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, hombres de poca fe?  Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber: ni estéis en ansiosa perplejidad.   Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.  Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.  No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.  Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.  Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

Abandonando todos, especialmente nuestros bienes terrenales, sólo es posible cuando verdaderamente buscamos primero el reino de Dios con todo nuestro corazón y nuestras almas humildes ante Aquel que es santo y justo.

 

Luk 14:25  Y muchas gentes iban con él; y volviéndose les dijo:  Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo.   Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.  Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?  Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él,  diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.  ¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?  De otra manera, cuando aun el otro está lejos, le ruega por la paz, enviándo le embajada.  Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.

Si no abandonamos todo lo que tenemos entonces nos daremos cuenta de que simplemente no es posible tomar nuestra cruz (no se siente cómodo, no es agradable) y seguimos a Jesús donde quiera y en lo que Él nos puede conducir por su Espíritu. Aquí Jesús está describiendo lo que el arrepentimiento se parece.

 

Luk 21:1  Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.  Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.   Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:   Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

En el nuevo pacto no se trata de cuánto damos, pero lo mucho que mantener por nosotros mismos.

 

Mat 28:18  Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:   Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Jesús había pasado más de 3 años enseñando a Sus apóstoles instrucciones prácticas para la forma en que deben seguir como Su asamblea. Él les manda a pasar estos en los nuevos discípulos que iban a nacer desde arriba.

 

Act 2:41  Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas á ellos aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.  Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.   Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes;   Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester.   Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,  Alabando á Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.

       Aquí los apóstoles enseñan a los nuevos discípulos tres prácticas fundamentales esenciales con respecto a

continuar juntos como la asamblea del Señor Jesucristo.

1. Comunión, Compartir - koinonía griego - compartir o comunalidad.  Compartir los recursos, el tiempo y la comida juntos.

2. Romper el pan en memoria del cuerpo y la sangre de la casa Señor Jesucristo de casa en casa.

3. Oraciones - juntos allá donde estaban reunidos, casa por casa o en el patio exterior del sitio del Templo 

Este orden no deja de ser significativo. Compartir todo lo que tenían es fundamental. Sin comunidad - 'amarse unos

a otros como usted que he amado'- las otras instrucciones son ineficaces. De este modo todos sabrán que somos los

discípulos de Jesucristo - que tenemos amor unos por los otros.   

        Este nivel de intercambio es el resultado de haber sido habitado por el Espíritu Santo, una de las frutas que son

amor. Sin el Espíritu Santo mora en nosotros esto sería sólo otro culto. Con el Espíritu Santo estas instrucciones,

cuando se observa, son la vida y la salud al cuerpo de Cristo.

 

Act 3:6  Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

              Mientras que Peter no tenía plata u oro en él, compartió la responsabilidad de una gran fortuna gracias a los discípulos que tenían la propiedad de venderlo y traer las ganancias a los pies de los apóstoles. Las finanzas no desaparecen, se gestionan en el nombre de Jesucristo para el bien de los pobres, los necesitados y lo que el Señor debe exigir, para la gloria de Dios.

 

Act 4:32  Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma: y ninguno decía ser suyo algo de lo que poseía; mas todas las cosas les eran comunes.  Y los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran esfuerzo; y gran gracia era en todos ellos.  Que ningún necesitado había entre ellos: porque todos los que poseían heredades ó casas, vendiéndolas, traían el precio de lo vendido,  y lo ponían á los pies de los apóstoles; y era repartido á cada uno según que había menester.  Entonces José, que fué llamado de los apóstoles por sobrenombre, Bernabé, (que es interpretado, Hijo de consolación) Levita, natural de Cipro, como tuviese una heredad, la vendió, y trajo el precio, y púsolo á los pies de los apóstoles.

Cabe señalar que los que tenían la propiedad vendió para que las necesidades pueden ser satisfechas. Los que no tienen propiedad no tenían nada que vender y donar. Esto no era una regla o requisito, sino a la entera discreción de los que tienen la propiedad que consideraban a cabo en la confianza, pero que pertenece al Señor Jesucristo para que lo utilice como lo instruyó. A medida que la nueva asamblea consistió principalmente los no locales que restaban de repente en Jerusalén este fue un inusual estado de cosas. No era así en Antioquía, Éfeso o Samaria o en cualquier otro lugar.

 

Act 11:27  Y en aquellos días descendieron de Jerusalem profetas á Antioquía.  Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba á entender por Espíritu, que había de haber una grande hambre en toda la tierra habitada: la cual hubo en tiempo de Claudio.  Entonces los discípulos, cada uno conforme á lo que tenía, determinaron enviar subsidio á los hermanos que habitaban en Judea:  Lo cual asimismo hicieron, enviándolo á los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

Aquí en cuenta cada discípulo de acuerdo a su propia capacidad determina a sí mismos para enviar ayuda a sus hermanos necesitados en otra provincia. No hubo coacción, ya que cada discípulo era, en realidad, un discípulo del Señor Jesús, que se enseña directamente por Aquel que habitó el interior por su Espíritu. Habiendo en arrepentimiento dado todas las cosas que el Maestro, el intercambio de activos con los hermanos necesitados sería muy natural para ellos.

 

Act 20:17  Y enviando desde Mileto á Efeso, hizo llamar á los ancianos de la iglesia.  Y cuando vinieron á él, les dijo: Vosotros sabéis cómo, desde el primer día que entré en Asia, he estado con vosotros por todo el tiempo,  sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas de los Judíos:  Cómo nada que fuese útil he rehuído de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.  Y ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy á Jerusalem, sin saber lo que allá me ha de acontecer:  Mas que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan.  Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.   Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.  Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de todos:  Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios.  Por tanto mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.  Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado;   Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.

Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno.  Y ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados.  La plata, ó el oro, ó el vestido de nadie he codiciado.  Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y á los que están conmigo, estas manos me han servido.  En todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir.

'He codiciado la plata de nadie o de oro o del vestido' Paul mostró con el ejemplo a todo el rebaño, especialmente a los ancianos, que los que tienen la oportunidad de explotar el rebaño para obtener ganancias financieras o material en lugar deben ser los que más dan.

 

1Ti 6:6  Empero grande granjería es la piedad con contentamiento. Porque nada hemos traído á este mundo, y sin duda nada podremos sacar.   Así que, teniendo sustento y con qué cubrirnos, seamos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden á los hombres en perdición y muerte.  Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre.

Obsesión con la riqueza y la ganancia material es el enemigo de la piedad y impedirnos tomar nuestra cruz y seguir a Jesucristo, el Señor. Es la evidencia de un corazón arrepentido y carnal y un alma desenfrenada.         

 

Que el Señor Jesucristo nos conceda la gracia para poner las cosas que están pasando a un lado para que no nos pueden dejar de correr la carrera a la que hemos sido llamados.

 

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Colin Thompson. Fuengirola, España.